Algunas personas nacen para ser extraordinarias. Un grupo de personas
normales se ve, de la noche a la mañana, dotada de increíbles poderes.
Así, mientras en Japón un anónimo oficinista descubre que tiene un don
para teletransportarse, en Nueva York un artista se da cuenta de que es
capaz de pintar el futuro, o en Los Ángeles un policía puede escuchar
los pensamientos ajenos. Estas personas no sólo tendrán que aprender a
conocer sus poderes y a dominarlos, sino que además deberán decidir qué
destino quieren darles.
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