Esta es la historia de un cani (o un choni, o un
poligonero, ya saben...) que, en su empeño por deshacerse de la
hipoteca, deberá recorrer el Reino de Españistán para enfretarse con
todos y cada uno de los malandrines, meapilas y soplagaitasque lo
pueblan, dando lugar a un relato plagado de tópicos, tacos y faltas de
ortografía, con bien de lobbies, parados, mileuristas, pensionistas,
funcionarios, obispos, SGAE, telebasura, enchufes, sobornos y estilismos
poligoneros.
Con Españistán, Aleix Saló se erigió como uno de los nuevos valores dentro del mundo del cómic español, destacando por su divertida manera de analizar los temas políticos y sociales más espinosos.
Con Españistán, Aleix Saló se erigió como uno de los nuevos valores dentro del mundo del cómic español, destacando por su divertida manera de analizar los temas políticos y sociales más espinosos.

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