Psicópata desde la mĆ”s tierna infancia, Dexter Morgan fue instruido por su padre en el arte del camuflaje: el refinado forense diurno del Departamento de PolicĆ­a de Miami deja paso, cuando cae la noche, al irónico asesino en serie de aquellos criminales que por un motivo u otro han escapado a la acción de la justicia. Pero haber conseguido el disfraz perfecto le sirve en realidad de poco: reciĆ©n casado, responsable de la “educación” de los dos hijos de su pareja, Dexter ve cómo la vida cotidiana lo aleja cada vez mĆ”s del Oscuro Pasajero, la voz que le dicta cuĆ”ndo y de quĆ© manera pasar a sus rivales por el cuchillo.
Al regreso de su luna de miel parisina, Dexter debe investigar ademÔs la aparición de una serie de cadÔveres mutilados y dispuestos como obscenas obras de arte. Y, cuando su hermana, la detective Deborah Morgan, es salvajemente atacada por el asesino, nuestro lunÔtico favorito se verÔ luchando por salvar aquello que tanto le había complicado la existencia: su propia familia.

En el cuarto episodio literario de su retorcido pero entrañable personaje, Jeff Lindsay vuelve a mostrarse tan sangriento como ingenioso. Y los fans de la serie televisiva disfrutarÔn aún mÔs, ya que estas aventuras de Dexter siguen caminos paralelos pero diferentes a los de la pequeña pantalla. Dexter por decisión propia no deja títere con cabeza... literalmente.