Este relato, incluido en todas las antologías del cuento latinoamericano de nuestros días, fue la primera piedra de este gigantesco edificio, tan imaginario como real, que terminaría fundando el espacio literario más poderoso de las letras universales de nuestro tiempo: Macondo. Sin duda, uno de los cuentos indispensables de su autor, el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.