Ha pasado un año desde que Jorge Sanz sufriese un infarto de miocardio durante el que iba a ser su esperado regreso a los escenarios. Superado el susto, el actor ha experimentado un cambio de vida radical. A lo largo de sus sesiones de terapia de grupo y el posterior tratamiento individualizado, ha dejado atrás sus adicciones y la reconciliación del grupo familiar termina por darle de una estabilidad emocional que llevaba años perdida.