La trama comienza cuando un avión Boeing 777 llega al aeropuerto internacional neoyorquino JFK, procedente de Berlin y, tras tomar tierra, para en seco en mitad de la pista de aterrizaje. No hay luces y los canales de comunicación no funcionan, es como si no hubiese vida dentro del avión. Al principio todo parece que es a causa de un virus mortal, pero pronto se descubre que es por algo mucho más aterrador.
Todos los pasajeros afectados están sedientos y lo único que quieren consumir es sangre. El contagio avanza de forma vertiginosa y en pocos días todo Manhattan está infectado. Los antiguos vampiros han vuelto con un amenazador propósito, quieren hacerse con el control del mundo.