En Narcopolis, el cineasta propone una urbe futurista en la que una unidad de élite creada por una fuerza policial sobrecargada trabaja para mantener a los comerciantes del mercado negro fuera de las calles y lograr de ese modo que las compañías autorizadas sigan enriqueciéndose. En ese marco nos encontramos con Frank Grieves, oficial de policía y ex-adicto que será llamado para realizar una investigación en torno a un cadáver no identificado. Es así como se verá empujado a un mundo infectado por la corrupción donde la única persona en la que puede confiar es en él mismo.