Conoce a Jimmy Giugliano, nativo de los Hamptons y protagonista de Million Dollar Beach House, el nuevo reality show inmobiliario de Netflix. Si alguien ha llevado alguna vez escrita la palabra “privilegio” en sus mejillas de querubín, ese es el siempre sonriente Jimmy, el mejor vendedor que su rama local de Nest Seekers International ha conocido jamás. Al contrario de lo que ocurre en Selling Sunset, el programa al que esta endeble excusa de telerrealidad sueña todas las noches con parecerse, los protagonistas de Million Dollar Beach House no son caricaturas retorcidas con talento para la puñalada versallesca, sino agentes inmobiliarios tendentes a gritarse entre ellos cuando no consiguen separar a sus potenciales clientes de su dinero. Quizá California constituya, por razones que tienen que ver menos con el clima como con extrañas corrientes kármicas, un escenario mucho más interesante para un real(ity) state show que Nueva Inglaterra, o quizá el problema de  Million Dollar Beach House sea que, tal como apunta The Daily Beast, los mastuerzos de Nest Seekers International han pasado de la Ivy League a su propio programa de televisión (así como después pasarán a la tumba) sin haber entendido nada más allá de lo bien que viene siempre el dinero de papá.