En 1978, Christiane F. testificó contra un hombre que habĆa intercambiado heroĆna por sexo con chicas adolescentes en la famosa estación del Zoo de BerlĆn. Durante el proceso, Christiane F. se puso en contacto con dos periodistas que, con el tiempo, ayudaron a convertir su historia (que comienza con una infancia disfuncional pero bastante normal) en un aclamado best seller. El rĆ”pido descenso de Christiane F. hacia el abuso de heroĆna y la prostitución es impactante, pero el aburrimiento, el anhelo de aceptación, los emocionantes riesgos e incluso las obsesiones musicales que llenan el resto de la existencia de Christiane resultarĆ”n familiares a todos los lectores. El BerlĆn de Christiane F. es un lugar extraƱo y a menudo aterrador, pero tambiĆ©n es un lugar que permanece mĆ”s cerca de lo que podrĆamos pensar...

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