Una historia emocionante que arroja luz sobre el funcionamiento interno del incipiente Google y la personalidad de sus fundadores. The Daily Beast

En sus inicios, Google abrazó los extremos: jornadas interminables alimentadas por comida gratis ilimitada, debates ininterrumpidos basados ​​en datos y partidos de hockey sangrientos. Los líderes de la compañía, recién graduados, buscaban algo más que las viejas nociones de éxito; querían que toda la información del mundo estuviera disponible para todos al instante. Google, como el Big Bang, fue una singularidad: una explosión de inteligencia pura y una energía creativa inigualable. Si bien otros han descrito lo que Google logró, nadie ha explicado cómo se sintió formar parte de ello. Hasta ahora.

Como empleado número 59, Douglas Edwards fue una pieza clave en los inicios de Google. Experimenta la inquietante mezcla de camaradería y competencia mientras Larry Page y Sergey Brin crean una famosa estructura no jerárquica, luchan contra la sabiduría convencional y se apresuran a implementar innumerables nuevas funciones, a la vez que descartan con serenidad las ideas fallidas. "Me siento con suerte" captura la cultura autocreada de la corporación más transformadora del mundo y ofrece un acceso único a las emociones de quienes construyeron prácticamente de la noche a la mañana una de las marcas más conocidas del mundo.

"Edwards hace un excelente trabajo al contar su historia con una voz divertida, desde fuera hasta dentro. La escritura es aguda." - Boston Globe

"Un relato afectuoso y de lectura compulsiva sobre los primeros años de Google." - Publishers Weekly