Poco después de la muerte de su madre, cuando Edith Cushing tenía diez años, su fantasma acudió a su cama con un solo propósito: advertirla sobre los peligros de la cumbre escarlata. Catorce años después, convertida en una preciosa joven que sueña con ser escritora, Edith conoce a un barón inglés que busca la financiación de su padre en un negocio.