Reality Winner, traductora de veinticinco años de la NSA, leyó un documento clasificado que revelaba lo que ella suponía sería noticia de primera plana en una época de filtraciones sin precedentes: tras las flagrantes mentiras del gobierno de Trump y el silencio público de la NSA, efectivamente hubo injerencia extranjera en las elecciones estadounidenses de 2016. En una violación del protocolo de la NSA, lo imprimió impulsivamente, lo sacó clandestinamente del edificio y lo envió por correo a The Intercept, que lo publicó e informó inmediatamente a la NSA. Por su delito, recibió la condena de prisión más larga jamás impuesta a un empleado del gobierno por un solo cargo de filtración de información clasificada y pasó más de cuatro años en una prisión federal.

Ahora, por primera vez, Winner cuenta su propia historia: su inusual infancia en el sur de Texas, con un padre brillante pero inestable cuya obsesión por la política, la historia antigua, la filosofía y la religión despertó su interés por las civilizaciones antiguas y el estudio de lenguas extranjeras, como el latín, el árabe, el farsi, el dari y el pastún; su patriotismo tras el 11-S, que la llevó a alistarse en la Fuerza Aérea y unirse a la NSA, donde su trabajo, con la esperanza de proteger la seguridad estadounidense, formó parte de la campaña de Estados Unidos en Afganistán; y, lo más conmovedor, su vida en el sistema penitenciario estadounidense y cómo este casi la destruye.

«No soy tu enemigo» es el audaz y valiente análisis de Winner sobre las decisiones morales que nos impulsan a actuar, así como el relato de los riesgos que una joven asumió para proteger a su país y el precio que pagó por ello. Es también una poderosa defensa de las convicciones en tiempos de incertidumbre: un mensaje inspirador tan relevante hoy como lo fue cuando tomó su fatídica decisión.