Incluso entre la mafia, los Westies eran temidos. Fundada por una alianza entre dos matones sádicos, Jimmy Coonan y Mickey Featherstone, la pandilla surgió del infierno de Hell’s Kitchen, un pequeño y decadente rincón del West Side de Nueva York. Se convirtieron en la pandilla más notoria en la historia del crimen organizado, destacando en la extorsión, el tráfico de drogas, la usura y el tráfico de drogas. Intensificando la depravación, su especialidad era la ejecución por desmembramiento. Aunque nunca llegaron a contar con más de una docena de miembros, su reinado duró casi veinte años, hasta que su propia naturaleza violenta los dominó, precipitando una caída que se volvería tan infame como su ascenso a los anales del crimen.

Esta crónica revisada y actualizada de los Westies sirvió de base para la película policial State of Grace, protagonizada por Sean Penn, Ed Harris y Gary Oldman.