Han pasado cinco años y Adamo está más implicado en el tráfico de cocaína, una red que afecta cada vez más la ciudad de Amberes. Sus amigos de la infancia han sentado la cabeza y se niegan a tener contacto con él. Jana, la nueva jefa del cártel de la droga KALI, le pisa los talones. La caída de Adamo parece estar cerca.