He aquà la historia de la descomposición total de una familia, de
la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un territorio y
de una penÃnsula de casas vacÃas.
La historia de un
soldado que se raja la piel para dejar salir la ceniza acumulada, de un
poeta que cose la sombra de una niña tras un bombardeo, y de un maestro
que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos; de un general que duerme
junto a la mano cortada de una santa, de un niño ciego que recupera la
vista durante un apagón, y de una campesina que pinta de negro todos los
árboles de su huerto; de un fotógrafo extranjero que pisa una mina
cerca de Brunete y no levanta el pie en cuarenta años, de un gernikarra
que conduce hasta el centro de ParÃs una camioneta con los restos
humeantes de un ataque aéreo, y de un perro herido cuya sangre teñirá la
última franja de una bandera abandonada en Badajoz.
He
aquà pues la historia total de la Guerra Civil española y de una Iberia
agonizante donde lo fantástico apuntala la crudeza de lo real; donde los
anónimos miembros de un extenso clan de olivareros de Jándula cruzan
sus destinos con los de Alberti, Lorca y Unamuno; Rodoreda, Zambrano y
Kent; Hemingway, Orwell y Bernanos; Picasso y Mallo; Azaña y Foxá; donde
lo épico y lo costumbrista se entrelazan para tejer un portentoso
tapiz, poético y grotesco, bello y delirante.

0 Comentarios